Según un nuevo informe de Bloomberg, Los datos y la información disponibles sobre el uso del celular mientras se conduce, así como sobre las muertes en accidentes automovilísticos relacionadas con el uso del celular, son muy inexactos, lo que genera un gran problema.
La NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras) lleva un registro de todas las muertes relacionadas con vehículos que se producen cada año en Estados Unidos. Con esa información de la NHTSA, los legisladores, periodistas y activistas centran sus esfuerzos en torno a ella. El informe de Bloomberg reveló que los datos de la NHTSA no reflejan correctamente el uso del celular como causa de muertes.
Informes recientes de la NHTSA muestran que, en los últimos años, las muertes en carretera aumentaron un 14,4 %, a pesar de que habían disminuido durante la última década. Bloomberg señala que ninguna de las causas habituales parece explicar este aumento. Ni los incidentes relacionados con el exceso de velocidad ni con el alcohol han aumentado drásticamente, pero sí lo ha hecho el uso del celular.
El Consejo Nacional de Seguridad realizó recientemente un estudio con 3 millones de personas y descubrió que el conductor promedio utiliza su teléfono celular durante el 88 % del tiempo que conduce. La NHTSA informó que en 2015 solo se produjeron 448 accidentes relacionados con el uso del teléfono. Este es un buen ejemplo de cómo la recopilación de datos puede ser errónea y tener graves consecuencias.
La NHTSA recopila sus datos sobre muertes de cada estado, que a su vez recopilan sus datos de diversas fuentes locales y regionales, las cuales obtienen su información de informes policiales, que pueden variar enormemente de una comisaría a otra. Esta falta de estandarización puede dar lugar a resultados inexactos. Según Bloomberg, “solo 11 estados utilizan formularios de informe que incluyen un campo para que la policía anote la distracción por el uso del teléfono móvil, mientras que 27 tienen un espacio para anotar la distracción en general como posible causa del accidente”. Si a esto le sumamos el hecho de que el uso del teléfono móvil no es algo que los agentes (o, en el peor de los casos, los primeros intervinientes) puedan comprobar físicamente en el lugar del accidente, como la intoxicación, nos hacemos una idea de lo mucho que nos estamos perdiendo.
Si no sabemos con qué frecuencia ocurre algo así, nunca recaudaremos los fondos ni exigiremos que se solucione. Los teléfonos celulares son una parte omnipresente de nuestra realidad, nadie intenta cambiarlo ni negarlo. Pero si vamos a seguir inventando nuevas formas de distraernos, necesitamos encontrar la manera de comprender básicamente cómo nos afecta toda esta tecnología al volante.
Si usted o un ser querido ha resultado lesionado en un accidente automovilístico en Mississippi, contáctenos hoy mismo para una consulta gratuita llamando al 601-948-8005 o utilizando nuestro chat en vivo o formulario de contacto. No hay ningún costo por discutir su caso.
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